Home

La Obra de gracia en la vida de los santos del Antiguo Testamento

Abraham

Jacob

José

Moisés

SAÚL, JONATÁN and David

Job

English


Spanish

About Us

Links

RETOS DESDE LA CRUZ

TRES MODELOS DE LIDERAZGO (2)

Saúl, Jonatán y David

Ernesto Johnson

Seminario Bíblico Río Grande

Diciembre 2000

Introducción

            A veces aprendemos más por lo negativo que lo positivo, más por los ejemplos tristes que por los animadores. La trayectoria de Saúl resulta bien triste.  Pero había por qúe; eso lo analizamos.  Empezó mal el reinado de Saúl, no tanto por su parte sino por la petición del pueblo. "Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron y vinieron a Ramá y le dijeron a Samuel: . . . por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones". . . . Y dijo Jehová a Samuel: "Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos" (1 Sam.8:6,7). Nos parece extraño que Jehová hubiera dicho lo semejante, pero quería enseñarles una lección negativa antes de introducir su plan divino de David, un varón conforme a su corazón. 

Un verso tan amenazador es Salmo 106:14,15: "Se entregaron a un deseo desordenado en el desierto; y tentaron a Dios en la soledad. Y él les dio lo que pidieron; mas envió mortandad sobre ellos."  ¡Qué lección tan seria para nosotros!  Que no nos pida lo que nos dé la gana porque cosecharemos las consecuencias. "Porque él que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna" (Gal. 6:8).      

ANATOMÍA DEL DECAIMIENTO DE SAÚL

            A.  Un Principio Alentador 

Según el diccionario de la Real Academia Española la anatomía es "un examen minucioso de alguna cosa." Aunque el pueblo había expresado su deseo y Dios se lo permitió, Dios bendijo Saúl con una medida grande de su misericordia: 1.) le confirmó a Samuel su escogimiento con esta promesa: "Mañana a esta misma hora yo enviaré a ti un varón de Benjamín, al cual ungirás por príncipe sobre mi pueblo Israel, y salvará a mi pueblo de mano de los filisteos: porque yo he mirado a mi pueblo, por cuanto su clamor me llegado hasta mí."(1 Sam. 9:16).  2.) le dio a Saúl múltiples señales de su aprobación. Capítulo 10 enumera una serie de circunstancias extraordinarias y termina con esta promesa: "Entonces el Espíritu de Jehová vendrá  sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre.  Y cuando te hayan sucedido señales, haz lo que viniere a la mano, porque Dios está contigo. . . Aconteció luego, que al volver él la espalda de Samuel, le mudó Dios su corazón; y todas estas señales acontecieron en aquel día" (10:6,7,9).

            De parte de Saúl había ciertas evidencias de la gracia de Dios: un buen parecer aun como David (9:2; 16:12), cierta humildad o a lo menos baja estima de sí cuando. Samuel se acercó a él para destacarlo en la fiesta (9:21; 10:21,22), 3.) frente a la crítica de sus enemigos mostró confianza en Dios (10:26,27) y dijo:"No morirá hoy ninguno, porque hoy Jehová ha dado salvación en Israel" (11:13).  Saúl tenía siempre el fiel apoyo de Samuel.  Samuel, fiel a su papel de profeta y mentor de Saúl, advertía al pueblo, citando primero 1 Sam. 8 la advertencia de Moisés (Deut. 17:10-22)de lo que el rey les costaría en gran manera.  Vuelve a dar Samuel su despedida al pueblo y les recuerda de "vuestra gran maldad que habéis hecho ante los ojos de Jehová, pidiendo para vosotros rey" (12:17). Los exhorta seguir adelante a pesar del mal principio. Sus últimas palabras con tan amenazadoras: "Mas si perseverareis en hacer mal, vosotros y vuestro rey pereceréis" (12:25).  Mientras Saúl acataba a Samuel, su mentor divino, las cosas marchaban bien.  Samuel le fue su protector ante Dios y el pueblo; Samuel le fue fiel: "Así que lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros" (12:23). Pero aquí mismo vendrá el primer paso para abajo.

            B.  PRIMER PASOS PARA ABAJO

            Después de unos años del reinado (13:1-2), Dios le permite la primera prueba.  En esos años las cosas iban regular, pero las semillas de independencia se sembraban. Es fácil dejar que la rutina, la medida de éxito que Dios permite, nos traicione en dejar crecer cierta auto-confianza, hasta orgullo secreto. Se presentó la crisis de un ataque de los filisteos (1 Sam.13). Saúl hacía frente a 30.000 carros y seis mil hombre de a caballo (2, 5) con sólo unos 5.000 hombres de Israel. La decisión ante Saúl fue depender de Dios, esperar a su mentor y seguir su consejo o no.  Cuando no llegaba Samuel a la mera hora del plazo y la gente iba desertándole (8). Dio el paso falso de decir: "Tráeme holocausto y ofrendas de paz. Y ofreció el holocausto" (9). Llegó Samuel oportunamente y Saúl se justifica: "porque vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no  venías dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas, me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová.  Me esforcé, pues, y ofrecí  holocausto." (11,12). Pura justificación de su temor, espíritu independiente de Dios y su mentor. Si se cuenta, diez veces usa yo, me mí (contando las flexiones de los verbos). Además echaba la culpa al pueblo y aun a Samuel y lo dijo todo en nombre de buscar a Jehová pero a su manera y a su tiempo.

            Con razón dijo Samuel: " Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó" (13, 14). ¡Qué pérdida  tan grande por un acto independiente basado en temor o auto-confianza!  Cuando dejó la cobertura de su mentor, Samuel, y actuó según su gusto, perdió la oportunidad  de tener confirmado su reino.

            C.   SEGUNDO PASO PARA ABAJO

            Por la pura gracia de Dios y a pesar de la triste condición de Israel (13:20-23), Jonatán salió al encuentro de los filisteos y Dios le respaldó con una victoria (14:1-14).

Saúl revela una vez más la falta de dependencia de Samuel y saber guerrear contra los enemigos de Dios.  Iba usar el arca como si fuera una amuleta, usando medios carnales para hacer la obra de Dios; "Trae el arca de Dios" (18).  Dios no se lo permitió hacer por la mucha confusión de la batalla; a pesar de ello les dio una gran victoria. "Así salvó Jehová a Israel aquel día" (23).  El mero hecho de tener una victoria o recibir una bendición de Dios, no quiere decir que todo está bien con él.  ¡Qué fácil es interpretar una bendición de Dios en su pura gracia como si fuese una confirmación de nuestro buen andar con él!

            D.   Tercer PASO PARA ABAJO

A continuación Saúl descubrió el hecho que algunos habían comido sangre del ganado que les cayó por botín (14:32).  Claro que fue algo prohibido según Lev. 17:14,15, pero una vez más Saúl sin la presencia de Samuel edificó un altar e hizo sacrificios lo cual no le tocaba hacer.   El autor agrega: "y edificó Saúl altar a Jehová; este altar fue el primero que edificó a Jehová."una vez más  actuaba a su manera.  Quien hace la obra de Dios a su manera, no tendrá la aprobación nunca de Dios.  Eso se ve que cuando Saúl quería saber de Dios el próximo paso en la batalla dijo: "Acerquémonos aquí a Dios. Y Saúl consultó a Dios: Descenderé  tras los filisteos? ¿Los entregarás en mano de Israel? Mas Jehová no dio respuesta aquel día" (36,37).  Silencio ominoso.

            E.   ÚLTIMA PASO PARA ABAJO

            Dios le dio a Saúl otra oportunidad de salvar su reino, pero lo reprobó aun peor que antes.  Viene en la persona de su mentor, Samuel, al cual había echado a lado Saúl. "Jehová me envió a que te ungiese por rey sobre su pueblo Israel; ahora, pues,  está atento a las palabras de Jehová" (1 Sam.15:1) Recordamos la prueba que la de llevar a cabo el anatema contra Amalek y su  rey, Agag.  No cabe duda que parecía muy severa la orden. Pero por las desobediencias pasadas, profesó haber cumplido mentirosamente de que había llevado a cabo estrictamente tal orden. Pero la pregunta de Samuel puso fin a este disfraz:¿Pues qué balido de ovejas y bramido de vacas es este que yo oigo con mis oídos?" (15:14).  Saúl tenía lista una respuesta que echó la culpa al pueblo y se justificó lo mejor del ganado para sacrificarlo a Jehová.  Samuel declara el juicio de Dios. "Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios y el prestar atención que la grosura de los carneros. Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación.  Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey" (15:22,23).

            Como antes ahora también profesa arrepentimiento: "Yo he pecado; pues . . . pero temí el pueblo y consentí en la voz de ellos. Perdona, pues, ahora mi pecado y vuelve conmigo para que adore a Jehová" (24,25).  Otra vez dijo: "He pecado, pero te ruego que me honres delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel, y vuelves conmigo para que adore a Jehová tu Dios" (30)  Las palabras serviles parecen ser correctas, pero del arrepentimiento no había nada de genuino.  Simplemente un medio de arreglar superficialmente su posición ante el pueblo. ¡Qué diferente fue la confesión de David en Salmo 51!  Su pecado no le fue de nada grave ni dañino.  Su obediencia parcial no fue más que la rebelión e igual a la idolatría porque fue la adoración de su propia carne, su orgullo, su espíritu independiente de Dios y de su mentor, Samuel.

EN RESUMEN  CUÁLES FUERON LOS PASOS PARA ABAJO

            1.  Trató de hacer frente a los filisteos dependiendo de sus propios medios.  Servir a Dios pero bajo sus propias condiciones.  Ofreció un holocausto.

            2    Se independizó de su mentor a quien Dios había puesto por encima. No esperó ni a Samuel ni en Dios.  Tuvo un concepto muy leve del arca y de la seriedad de servir a Dios.

            3.    Guardó con fingida seriedad lo de haberse comido sangre el pueblo, pero tomó sobre sí otra vez lo de edificar un altar y acercarse a Dios por sus medios. Dios no lo contestó y nos contestaría.

            4.    Decidió determinar hasta qué punto iba a obedecer a Dios, reservando para sí tal cosa que pertenece sólo a Dios. La codicia y el orgullo se apoderaron de él.

            5.    Seguía la costumbre ya en pie de echar la culpa al pueblo, a Samuel a cualquier otro.  Si "he pecado" no traía ninguna base en su dolor de haber pecado y  haberse rebelado contra Dios.           

            6.  Tremendas consecuencias nos resultan en servir a Dios por medios carnales, motivados por el orgullo, poder, nombre y posición. Dios no aguanta tal servicio aunque ofrecido en su nombre. Nos desenmascará Dios tarde o temprano, si no ahora, en el futuro Tribunal de Cristo. Cristo en la cruz nos crucificó de una vez para siempre (Rom. 6:6), sólo nos pide que seamos honestos ahora ( Rom. 6:11) y no como Saúl que no quiso rendir cuentas honestas a Dios. Veremos más adelante su truste fin en el campo de batalla según la palabra de Dios y su mentor, Samuel.

Tresmodelossaúl2reto1203